Imagen de Encabezado 1, embarcaciones en la orilla.

Imagen de Encabezado 2, personal Armada de Chile en formación

Imagen de Encabezado 3, Ejercito de Chile apoyando en desastres
Imagen de Encabezado 4, Ejercito de Chile en ejercicios de guerra
Imagen de Encabezado 5, Helicoptero
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Ministerio de Defensa Nacional

7 de abril de 2017

Clase Magistral por inicio del año académico de las Fuerzas Armadas
Ministro Gómez: “Uno de los desafíos que nos impusimos como sector fue el diseño de una Agenda Amplia para una Defensa Moderna”

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  • El Ministro José Antonio Gómez estuvo acompañado por los Comandantes en Jefe de las tres ramas de las Fuerzas Armadas y por el Jefe del Estado Mayor Conjunto

En el Aula Magna de la Escuela Militar, el Ministro de Defensa Nacional, José Antonio Gómez, encabezó la ceremonia de conmemoración del 203° Aniversario del Ministerio de Defensa Nacional, ocasión en la cual aprovecho de “reflexionar acerca de la doctrina y la hoja de ruta que guía las principales directrices de la política de Defensa del Estado”, dando inicio al Año Académico de las Escuelas Matrices institucionales, ante más de mil invitados especiales y delegaciones.

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La ceremonia contó con la presencia del Ministro del Deporte, Pablo Squella; del Subsecretario de Defensa, Marcos Robledo, la Subsecretaria para las FF.AA, Paulina Vodanovic, el Comandante en Jefe del Ejército, General Humberto Oviedo; el Comandante en Jefe de la Armada, Almirante Enrique Larrañaga; el Comandante en Jefe de la Fuerza Aérea, General Jorge Robles y el Jefe del Estado Mayor Conjunto, General de Aviación Arturo Merino.

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Como es costumbre, el Ministro de Defensa Nacional se dirigió a la audiencia compuesta por estudiantes, suboficiales y oficiales de las Fuerzas Armadas, e inició su alocusión señalando que la Defensa va más allá de su implicancia obvia, como lo es la acción de defender. “En la palabra Defensa hay connotaciones referidas a otro social, otro que en algún momento –o quizás siempre- puede tener las necesidades de “amparo, protección y socorro”, relevando a continuación que “estas necesidades no son imaginarias. Se han presentando con lamentable frecuencia en los últimos años, bajo la forma de terremotos, erupciones, aluviones, accidentes, incendios.”

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En ese sentido, el secretario de Estado afirmó que esta noción de Defensa “se ha ido desarrollando al mismo tiempo que las Fuerzas Armadas han exhibido sus capacidades y sobre todo, su eficacia”, lo que no significa –agregó- que las instituciones se transformen en organizaciones de socorro o de control del orden público, sino que se explica en la medida que “las amenazas contra la sociedad y la nación han venido mutando de un modo tal que cada día es más difícil aplicar las antiguas distinciones. (…) Los efectos del cambio climático, por ejemplo, se deben incorporar forzozamente a los análisis de la Defensa, porque afectan al territorio y a la población y hasta pueden incidir en la maniobrabilidad de las propias herramientas de la Defensa”.

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Para el Ministro de Defensa existen dimensiones cotidianas que las Fuerzas Armadas ofrecen a la sociedad como alertar de marejadas en el borde costero, vigilar los cambios geomorfológicos en el territorio, aumentar la conectividad y terminar con las fronteras interiores. ”Eso lleva a conclusiones todavía más amplias. Las Fuerzas Armadas y la sociedad no constituyen elementos de diferente naturaleza, son una misma cosa. Las Fuerzas Armadas no se insertan en la sociedad, nacen de ellas”, añadiendo todos los hombres y todas las mujeres que integran las instituciones son sujetos sociales. ”Cada uno tiene familia, amigos y colegas que no están en estas funciones especializadas, pero son parte sustancial de sus vidas”.

En su intervención la autoridad de Defensa fue claro en señalar que “no hay ni puede haber una frontera conceptual entre las Fuerzas Armadas y la sociedad, ni siquiera reconociendo que eso pudo ocurrir en el pasado. Digámoslo con claridad: si hubo un momento de separación entre las Fuerzas Armadas y la sociedad, fue un error, si ustedes quieren, un error forzado por circunstancias fuera de control, pero de todas maneras un error”.

“Chile ha definido una política de Defensa según la cual la seguridad de la nación es una articulación político-estratégica, que se produce con el conjunto de las actividades que el Estado realiza para avanzar hacia el logro de sus objetivos y resguardar los intereses nacionales en relación con el desarrollo y la paz social, así como con los riesgos, amenazas, conflictos o interferencias”. Esta descripción tiene un aspecto funcional, dijo, en cuanto establece la posición de la Defensa en el marco de la seguridad; “y tiene también un aspecto sociopolítico, en cuanto precisa que esa posición está destinada a servir al desarrollo de la nación”.

Al terminar su discurso, el ministro de Defensa reafirmó “lo expresado en el Programa de Gobierno respecto a que la Defensa Nacional transita por una nueva etapa de su historia y que puede y debe realizar un aporte sustantivo al país”. En este sentido, y en concordancia con las directrices presidenciales, “uno de los desafíos que nos impusimos como sector fue el diseño de una Agenda Amplia para una Defensa Moderna”.

Todo esto ha sido posible gracias al esfuerzo de civiles y de las Fuerzas Armadas. “Las instituciones militares han dado cumplimiento a las grandes directrices que hemos trazado”. No obstante, también debemos poner acento en las tareas y misiones crecientes que las Fuerzas Armadas están desarrollando y destacar y felicitar a nuestras instituciones por la excelente labor que realizan ante situaciones de desastre y emergencia. “Debemos subrayar la necesidad de continuar perfeccionando capacidades y respuestas en este ámbito para, de esta manera, aportar desde el sector Defensa a la seguridad del país”.

También puso énfasis en que “Una agenda amplia para una Defensa Moderna no solo responde a las demandas nacionales, sino se enmarca dentro de un contexto internacional en constante transformación y acelerados cambios. En la segunda mitad del siglo XX, la comunidad internacional empezó a concebir la tranquilidad, o la paz, como un valor exportable”.